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El Caro y Cuervo de Chía

En una de las más bellas y tradicionales casonas sabaneras de los siglos XVIII y XIX, propiedad de la familia Marroquín de la Sierra, conocida como la hacienda de Yerbabuena, está la sede norte del Instituto Caro y Cuervo de Chía, un centro de altos estudios e investigación en literatura, filología y lingüistica del idioma castellano y las lenguas nativas de Colombia.

Lleva el nombre de Caro y Cuervo  en honor a los grandes humanistas y filólogos colombianos, Miguel Antonio Caro (presidente de Colombia) y Rufino José Cuervo Urisarri. Fue creado durante el periodo en que el historiador y diplomático, Germán Arciniégas, ocupó el cargo de Ministro de Educación de Alfonso López Pumarejo, presidente de Colombia (1942-1945), con el objetivo de «continuar el Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana y cultivar y difundir los estudios filológicos».

En la actualidad esta entidad trabaja igualmente en divulgar la cultura del libro y la lectura. Realiza periódicamente ediciones críticas a la obra de  autores colombianos, y mantiene una política editorial referida a la construcción y divulgación del patrimonio bibliográfico general.

En la década del cincuenta el arquitecto español Alfredo Rodríguez Orgaz construyó un edificio que alberga la Biblioteca Rivas Sacconi, con más de 120 mil referencias. En torno a esta se ubicaron los espacios para servicios académicos (aulas, oficinas de investigadores y el laboratorio de fonética experimental) y usos administrativos. En los años setenta se construyó el espacio industrial para ubicar la Imprenta Patriótica, donde se encuentran las oficinas del Sello Editorial del Instituto.

Desde el 2012 la casa donde vivió la familia del expresidente José Manuel Marroquín fue cerrada para la  restauración integral del inmueble que se reabrirá como el Museo de Yerbabuena.

La gran protagonista de esta sede es la naturaleza; por lo que se está desarrollando un proyecto de restauración del ecosistema, con el apoyo del Instituto Humboldt, que se inició con el jardín central Matilde Osorio de Marroquín, parte del paisajismo del lugar y la zona del humedal. El conjunto del Instituto fue declarado Monumento Nacional el 13 de Febrero de 1986, con todas sus instalaciones y dependencias.

Recurriendo a la historia, retomamos este texto que describe sus inicios:

«Con la adquisición de la histórica mansión de Yerbabuena en julio de 1955, uno de los sitios más hondamente impregnados por la tradición literaria colombiana, proyectó el Instituto Caro y Cuervo trasladar su sede permanente. Rehabilitó la casona republicana y construyó modernos edificios convocados por concurso nacional de arquitectura. El Ministerio de Educación Nacional y el Departamento de Cundinamarca colaboraron con valiosos aportes que fijan la Resolución 2966 y la Ordenanza 10 de 1956, aportando $100.000 (cien mil pesos) y 16 (dieciséis) oleos de autores del siglo XIX para la conformación del Museo de Yerbabuena».

Más información sobre el Instituto:
Autopista Norte, Kilómetro 9 más 300 metros/Chía, Colombia.
Teléfonos: (57 1) 8650374 / 78 / 79

 

Elaborado con datos y fotografías de la Oficina de Prensa del Instituto Caro y Cuervo de Bogotá

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