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Por las rutas de la fe cundinamarquesa

Recorrer las iglesias, basílicas, santuarios, ermitas y capillas doctrineras de Cundinamarca es encontrarse con un mundo pleno de fe. Es descubrir lugares con historia, tradición,  leyenda, arte, arquitectura, naturaleza, belleza y por supuesto, con la autenticidad de sus pobladores, los más fieles devotos de nuestro país. El Viajero por La Sabana visitó algunos de los lugares místicos y poco conocidos de Cundinamarca.

La capilla doctrinera de Zipacón

Engalana la plaza principal de esta población, considerada como un importante centro artístico y musical de Cundinamarca. Según los historiadores, la construcción de la capilla data de 1560, por la orientación de los Señores Juan Ruiz y Juan Penagos, quienes pusieron en ejecución la orden del Oidor Tomás López, de consolidar un asentamiento doctrinero para los indígenas de la región.

El monasterio Benedictino de El Rosal.

Es una Abadía tranquila y reposada en donde la asistencia espiritual por parte de los monjes benedictinos es bendita. Retiros espirituales solos, en pareja, o por grupos, catequesis, cocina con recetas del espíritu santo y el “Ora y Trabaja”, regla fundamental de San Benito, se practican en este monasterio con singular maestría. Recomendación para los viernes santos: asistir al oficio religioso que se realiza todos los años a partir de las tres de la tarde.

Capilla doctrinera de Sutatausa,

Sutatausa es conocida por su bella capilla doctrinera que salvaguarda frescos de la época de la colonia y por sus tres capillas posas, de gran valor arquitectónico, patrimonial e histórico. Las capillas posas son unas iglesias en miniatura decoradas a semejanza del templo doctrinero. Se dice que justo en ellas, se detenía el Santísimo Sacramento a “posar” durante las procesiones.

Iglesia Divino Salvador en Sopó

La colección de arte colonial religioso más valiosa del país se encuentra en la iglesia del Divino Salvador de Sopó. Conocida como «los 12 arcángeles de Sopó”, estas maravillosas obras datan del siglo XVII, se dice que fueron pintadas hacia 1650 pero solo hasta 1843 aparecieron en el inventario parroquial.

Guasca cuenta igualmente con la singular capilla doctrinera de Siecha, vecina a las ruinas del Convento Dominico. Suesca con un templo parroquial doctrinero que aún guarda en su interior, el trabajo artesanal de talla en madera y hojillado en oro. Ubaté tiene la imponente y hermosa Basílica Menor del Santo Cristo de Ubaté, declarada bien de interés cultural nacional por el Ministerio de Cultura, una bella construcción de estilo gótico francés que conserva intacto su enorme fresco de la pila del baptisterio.

Tocancipá venera la imagen de nuestra señora del Tránsito en la iglesia que lleva su nombre y que fue construida en el siglo XVII. En su interior exhibe importantes obras de arte. En Tibacuy está la iglesia de Santa Lucía, patrona milagrosa de los invidentes, en Bituima la Iglesia de Nuestra Señora de Belén, en Pandi el santuario de Nuestra Señora de la Salud, en Guaduas es venerada la imagen del Señor Caído y en Anolaima se celebra la más majestuosa fiesta del Corpus Christi.

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